lunes, 22 de julio de 2013

Los bienes de las Órdenes religiosas podrán ser nacionalizados.


o vengo diciendo hasta la extenuación, pero para abreviar, a esta secta como a todas las demás organizaciones religiosas, se les debiera aplicar, "a rajatabla", las mismas condiciones de relación con el Estado Español que se recogían en la Constitución de la República Española de 1.931:

Art.26. Todas las confesiones religiosas serán consideradas como Asociaciones sometidas a una Ley especial.
El Estado, las regiones, las provincias y los Municipios, no mantendrán, favorecerán, ni auxiliarán económicamente a las Iglesias, Asociaciones e Instituciones religiosas.
Una ley especial regulará la total extinción, en un plazo máximo de dos años, del presupuesto del Clero.
Quedan disueltas aquellas órdenes religiosas que …especial obediencia a autoridad distinta de la legítima del Estado. Sus bienes serán nacionalizados y afectados a fines benéficos y docentes.
Ley Especial:

1ª Disolución de las que …constituyan un peligro para la seguridad del Estado.
2ª Inscripción …en un Registro especial dependiente del Ministerio de Justicia.
3ª Incapacidad de adquirir y conservar, por sí, o por persona interpuesta, más bienes que los …se destinen a su vivienda o al cumplimiento directo de sus bienes privativos.
4ª Prohibición de ejercer la industria, el comercio o la enseñanza.
5ª Sumisión a todas las leyes tributarias del país.
6ª Obligación de rendir anualmente cuentas al Estado de la inversión de sus bienes en relación con los fines de la Asociación.

Los bienes de las Órdenes religiosas podrán ser nacionalizados.
...
Las manifestaciones públicas del culto habrán de ser, en cada caso, autorizadas por el Gobierno.
Y todo ello comenzando por la ruptura previa de todo tipo de acuerdo con la Santa Sede.

CRIMENES FRANQUISTAS

Crímenes franquistas

Se ha escrito mucho, incluso puede que para algunos, demasiado, sobre los crímenes franquistas.

Este Régimen, represivo, amordazante y de terror popular, impidió, dificultó, cuando no represalió, injusta y masivamente a familias enteras (a veces irreversiblemente), durante demasiados años, y todo ello, incomprensiblemente, tras el triunfo "artero y tramposo" de los militares rebeldes y sin honor (traicionaron su juramento de fidelidad a la patria).

Amén de esta injustificable, prolongada y asfixiante opresión sobre los más débiles, desamparados y "humillados", el Régimen Franquista, ávido de sangre, sometió a ilegales Juicios Sumarísimos a muchos de los vencidos por el sólo fin de evidenciar la supremacía de su "incontestable" poder ("por adhesión a rebelión militar", por ende; contradictoria sentencia, donde las haya).

Si todo crimen de Estado es susceptible de sanción por tribunales neutrales internacionales, cuanto no más se justifica deba enjuiciarse, sin sospechosa dilación alguna, este caso por el Tribunal de La Haya, por ejemplo.

Prácticamente, todos los culpables directos y "colaboradores necesarios" habrán ya fallecido en esta fase tardía de la recapitulación histórica, pero el injustamente proscrito historial personal, el mancillado honor de tanto héroe asesinado, merece un correspondiente "mentís" y un internacional reconocimiento jurídico.

Todavía guardo cierto nivel de esperanza en poder vivir esta justa y humana reivindicación, en nombre de tanta ofensa y tanto dolor infringidos.

SOCIALISTAS DESENCANTADOS

Socialistas desencantados …

Estoy absolutamente convencido de que mi caso no es único.

Mi biografía política es extensa, nunca aseguraré que suficientemente destacable, aunque sí entregada y tenaz.

Traiciones ideológicas y nominales (sonadas y trascendentes), "trepistas codazos", irregularidades internas múltiples, "pucherazos" vergonzantes, etc, he vivido hasta la saciedad y hasta la hartura final.

Después de una, probablemente excesiva, inactividad política (resultado de mi justificada decepción), ahora, con mi teórica gran disponibilidad temporal -emérito profesional-, tras el registro de tanta y continuada impuesta "sinrazón", mi coherente irascibilidad consecuencial, me empuja a la pretensión de colaborar con alguna organización afín a mi irrenunciable ideología.

Y …¡héteme aquí, a solas con mi gran dilema!, "nudo gordiano" de dificultosísima solución ante la cruda realidad de la oferta política presente. ¿Dónde acudir?, ¿a qué partido podría ofrecer mi ánimo militante?.

Por desgracia, la "panoplia" de posibilidades, actual, en nuestro país es bien limitada y de merecidamente demostrada, muy escasa credibilidad.

Me llegan últimamente difusos "flashes" informativos sobre la creación de nuevos y batalladores partidos de izquierda. ¿Podría ser que la ideología oficialmente declarada de alguno de ellos, coincida con mi tan acendrada y rotunda convicción socialista?.

…Trataré, esperanzado, mantener mi optimismo y, sobre todo, mi ánimo de lucha …

A vueltas con la UE …

Foto: A vueltas con la UE … 

Si realmente los creadores de "este tan disfuncional y discordante organismo" hubieran pretendido lograr una auténtica y perfectamente ensamblada Europa, debieran haber estudiado y proyectado tan ambicioso e ilusionante objetivo, viabilizando, previa y necesariamente,  la cohesión, consolidación, y equilibrada equidad, además de auténticas perspectivas de perpetuidad "inter pares". 

Para ello, tendrían que haber escrutado mucho más minuciosa y crudamente, las tan particulares y distintas realidades del momento en cada país, potencialmente aspirante a su integración europeísta. 

Se tendría que haber caminado mucho más lenta pero firmemente.   Nunca se debió justificar la aprobación inclusiva, en aquellas fases tan iniciales, de países tan divergentes como Grecia y Alemania, por ejemplo.

A mi cuasi absoluto desconocimiento técnico sobre Economía, no le cabe, la plausibilidad de homologación súbita de estos contradictorios países (con rentas "per cápita" tan distintas, con economías tan distantes, con políticas laborales, civiles y sociales tan diferentes). 

Y con el ejemplo de Grecia, léanse el resto de países del sur europeo, incluida España. 

Muy previo a todo ello, a éstos, se les debiera haber ido "empujando", solidaria, pero también egoísta e interesadamente, con todo tipo de ayudas precisas, hasta lograr un mínimo, pero suficiente acercamiento a los otros países más desarrollados.

 Este mucho más racional proceso, habría podido evitar, en gran parte, tan dramático y penoso trayecto proeuropeista para sus poblaciones (que absolutamente inocentes de tales desaguisados, venimos sufriendo, tan dolorosa e injustamente, inermes y desprotegidos). 

Pero, particularmente, interpreto que se llegaba con "prisas";  el panorama de los mercados internacionales, "competidores", imponía la necesidad, la urgencia, de poder contrarrestarles con otro "macromercado", con otro monstruo multicefálico capaz, digno y respetable …y eso nos perdió …a unos mucho más que a otros … Si realmente los creadores de "este tan disfuncional y discordante organismo" hubieran pretendido lograr una auténtica y perfectamente ensamblada Europa, debieran haber estudiado y proyectado tan ambicioso e ilusionante objetivo, viabilizando, previa y necesariamente, la cohesión, consolidación, y equilibrada equidad, además de auténticas perspectivas de perpetuidad "inter pares".

Para ello, tendrían que haber escrutado mucho más minuciosa y crudamente, las tan particulares y distintas realidades del momento en cada país, potencialmente aspirante a su integración europeísta.

Se tendría que haber caminado mucho más lenta pero firmemente. Nunca se debió justificar la aprobación inclusiva, en aquellas fases tan iniciales, de países tan divergentes como Grecia y Alemania, por ejemplo.

A mi cuasi absoluto desconocimiento técnico sobre Economía, no le cabe, la plausibilidad de homologación súbita de estos contradictorios países (con rentas "per cápita" tan distintas, con economías tan distantes, con políticas laborales, civiles y sociales tan diferentes).

Y con el ejemplo de Grecia, léanse el resto de países del sur europeo, incluida España.

Muy previo a todo ello, a éstos, se les debiera haber ido "empujando", solidaria, pero también egoísta e interesadamente, con todo tipo de ayudas precisas, hasta lograr un mínimo, pero suficiente acercamiento a los otros países más desarrollados.

Este mucho más racional proceso, habría podido evitar, en gran parte, tan dramático y penoso trayecto proeuropeista para sus poblaciones (que absolutamente inocentes de tales desaguisados, venimos sufriendo, tan dolorosa e injustamente, inermes y desprotegidos).

Pero, particularmente, interpreto que se llegaba con "prisas"; el panorama de los mercados internacionales, "competidores", imponía la necesidad, la urgencia, de poder contrarrestarles con otro "macromercado", con otro monstruo multicefálico capaz, digno y respetable …y eso nos perdió …a unos mucho más que a otros …
  1. Foto: A la vista de la excesivamente prolongada e "in crescente" actual crisis económica occidental (indistintamente de su etiología), repetida cíclica y puntualmente, tal como nos advirtió Marx (aunque los motivos puedan variar de uno a otro caso) y haciéndome eco de los públicamente declarados iniciales análisis técnico-económicos y mundiales del problema, reconocedores del evidente fracaso del Sistema de Economía Capitalista, vengo a sorprenderme, realmente anonadado, del palpable y súbito abandono que se ha hecho de tan sensatas y supuestas sesudas conclusiones.

 En mi "muy limitado magín" se me ocurrió, en su momento, que una vez reconocido este fracaso del manido sistema del "libre mercado", los sabios e internacionales doctos en Economía nos vendrían a "reinventar" y a ofrecer otro método, homologable y más sostenible, rectificatorio de los aparentemente inevitables errores al que se concurre con la praxis del actual sistema.

 Al inexorable paso del tiempo y con él a la agudización y sospechosa cronicidad del problema a que nos están abocando las medidas que se nos vienen imponiendo, con sus trágicas consecuencias para los Pueblos a los que se nos aplican, llego a la triste conclusión de que, o se carece de verdadera voluntad para la resolución de este drama, o este proceso es realmente intencionado por todos nuestros gobernantes, o finalmente habremos de reconocer la incapacidad intelectual mundial, o peor, dar fe de su inexistencia …A la vista de la excesivamente prolongada e "in crescente" actual crisis económica occidental (indistintamente de su etiología), repetida cíclica y puntualmente, tal como nos advirtió Marx (aunque los motivos puedan variar de uno a otro caso) y haciéndome eco de los públicamente declarados iniciales análisis técnico-económicos y mundiales del problema, reconocedores del evidente fracaso del Sistema de Economía Capitalista, vengo a sorprenderme, realmente anonadado, del palpable y súbito abandono que se ha hecho de tan sensatas y supuestas sesudas conclusiones.

    En mi "muy limitado magín" se me ocurrió, en su momento, que una vez reconocido este fracaso del manido sistema del "libre mercado", los sabios e internacionales doctos en Economía nos vendrían a "reinventar" y a ofrecer otro método, homologable y más sostenible, rectificatorio de los aparentemente inevitables errores al que se concurre con la praxis del actual sistema.

    Al inexorable paso del tiempo y con él a la agudización y sospechosa cronicidad del problema a que nos están abocando las medidas que se nos vienen imponiendo, con sus trágicas consecuencias para los Pueblos a los que se nos aplican, llego a la triste conclusión de que, o se carece de verdadera voluntad para la resolución de este drama, o este proceso es realmente intencionado por todos nuestros gobernantes, o finalmente habremos de reconocer la incapacidad intelectual mundial, o peor, dar fe de su inexistencia …

EL TRIO DE LAS AZORES

Juicios pendientes ...

Es absolutamente inadmisible y aberrante asumir que la insaciable y compartida ambición y notoriedad personales de tres únicos individuos (Bush, Blair y Aznar), hayan desencadenado tanta destrucción y muerte en nuestro mundo conocido.

Alardeando poseer inexistentes e inventadas pruebas, arguyeron conocer la incontestable existencia de una planificada amenaza nuclear por parte de Irak, justificando así su declaración de guerra, al margen y por encima de las específicas y contrarias recomendaciones de Naciones Unidas.

Nos puede reflejar el tipo de catadura moral de estos hombres, cuando a pesar de la multitudinaria y previa contestación de los Pueblos en contra de esta injustificada e indeseable guerra (en coincidentes manifestaciones públicas en todo el mundo), su irracional empecinamiento y obcecación les condujo al prepotente y arbitrario ultimatum de invasión y a su ejecución posterior.

Hasta ahora tan sólo han sido dos, de los tres "amigotes", los que (más, o menos, oficiosamente) han reconocido su error y pedido disculpas a las sociedades occidentales. Otro (posiblemente el más insignificante y seguro que por ello mismo) continúa "sacando pecho" de su "proeza" pasada, exclusivamente autoconvencido de su razón.

Todos los neutrales analistas internacionales, investigadores de esta guerra, han venido a coincidir en que fueron motivos meramente geoestratégicos, políticos, comerciales, económicos y hasta de pura "rapiña" y enriquecimiento personales, los que en verdad empujaron a estos "ídolos de barro" al nefasto protagonismo de tan injustificada cruenta lucha armada.

Sí, al Tribunal Internacional de La Haya le quedan aún pendientes algunos ineludibles juicios por sancionar: el correspondiente al de estos tres indeseables que produjeron tanto dolor inocente y al de los crímenes cometidos a lo largo del franquismo español, cuando menos.

Una más prolongada e injustificada dilación en su cumplimiento tan sólo conllevaría a un descrédito, aún mayor, de nuestros organismos internacionales y consecuentemente, a una pérdida absoluta de respeto hacia esas universales instituciones, creadas "supuestamente" para nuestra protección y amparo.


Antonio Fernandez